¿Cómo funciona un sismógrafo?

De WikiNoticias UANL

3 de diciembre de 2009

Acelerogramas registrados en la estación Linares (LNIG) para el segundo sismo del 20/06/2009 (M = 3.7) en la región de Galeana, N. L.

El sismógrafo es tan importante para la sismología y las Ciencias de la Tierra, como lo es, el telescopio para la astronomía, ya que funciona como nuestros oídos hacia el interior de la tierra.

Este instrumento es usado para medir los movimientos de la Tierra, y consiste de manera general, de una masa suspendida a un resorte, que a su vez, está suspendido sobre una base que se mueve con los movimientos de la superficie de la Tierra.

El movimiento relativo entre la masa y la base, proporciona una medida del movimiento de la Tierra, según lo explicado por el Dr. Carlos Montalvo de la Facultad de Ciencias de la Tierra.

En la actualidad existen sismógrafos y acelerógrafos, el primero de ellos se utiliza de manera general para hacer localizaciones de terremotos, mientras que el segundo, mide la aceleración del movimiento del suelo y como consecuencia, la fuerza de la sacudida y su efecto a estructuras civiles. Ambos equipos se encuentran instalados en la estación Linares.

Cuando el objetivo de una red sísmica es hacer localizaciones, es importante que los sensores se instalen en lugares aislados, quietos, seguros y en afloramientos de roca. Cuando ocurre un sismo, se busca instalar redes temporales para obtener más información de la fuente que lo genero y del estado de esfuerzos de la región.

El otro tipo de redes sísmicas, mejor dicho redes acelerográficas, se ubican en zonas urbanas. “Se busca instalar equipos en diferentes tipos de suelos, así como en estructuras civiles, con la finalidad de determinar qué tanto amplifican la señal sísmica generada por los movimientos fuertes del terrenos, esto es, para determinar zonas vulnerables a la sacudida del suelo provocada por el terremoto.

Los materiales aluviales no consolidados, en casos extremos pueden comportarse como si fueran gelatina, esto es, después del sismo siguen vibrando, por eso se caen las estructuras, como en el D.F., durante el sismo de 1985.

“Actualmente, para el área metropolitana de Monterrey estamos haciendo estudios para determinar cuáles sitios pueden ser más vulnerables ante la sacudida sísmica principalmente en las áreas ya urbanizadas”, comentó el Dr. Montalvo Arrieta.

Cabe destacar que la estación sismológica de Linares cuenta además con un sensor de posicionamientos satelital o GPS, el cual mide desplazamientos corticales hasta de milímetros, con la finalidad de monitorear los desplazamientos naturales de la tierra.

“Este tipo de información permitirá conocer el estado de esfuerzos del área a partir de los movimientos continuos de la corteza. El GPS mide el movimiento continuo de deformación. Hay regiones en el mundo donde se tienen desplazamientos mayores a 8 cm por año y otros donde los desplazamientos son de milímetros”.

Cuando el proceso de acumulación de energía de deformación en una región es de milímetros, se necesitan periodos de cientos a miles de años para la ocurrencia de un terremoto; entonces el conocimiento de esas cantidades de deformación nos da una idea de cada cuánto podemos esperar un terremoto importante, finalizó el sismólogo Montalvo Arrieta.


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